Solomillo Wellington, el plato más elegante

Siempre está bien tener en la recámara uno de esos platos que puedes hacerle a cualquiera, y con el que flipará. El Solomillo Wellington es un clásico de la comida francesa, que más tarde adoptaron los británicos: un delicioso solomillo de ternera, la pieza más exclusiva de todo el animal; barnizado con mostaza de Dijon y envuelto en una duxelles de setas; jamón ibérico, crepes, y por último, hojaldre. Hay pocos platos más extras y suculentos que éste.

Para lo pomposo que es, solo lleva una mañana hacerlo (igual tienes que madrugar un poco), y aunque enrollarlo bien apretadito es un momento de tensión que hay que pasar, su preparación no es excesivamente complicada. Es perfecto para servirlo al lado de cualquier buena guarnición, como un puré de patatas o unas verduras salteadas.

Las crepes, por cierto, son opcionales. Su función es retener los jugos del solomillo y las setas y evitar que lleguen al hojaldre y lo pongan blandurrio, lo cuál es bastante determinante a la hora de que quede bien. Yo te recomiendo hacerlas, pero si no te ves con ganas, omítelas.

DIFICULTAD: INTERMEDIA - INGREDIENTES: FÁCIL- TIEMPO: 2 H Y 45 MINS

TIEMPO ACTIVO: 1 HORA - CANTIDAD: 10 ROLLITOS

INGREDIENTES

- SOLOMILLO WELLINGTON

  • Solomillo de ternera 900 g - 1300 g

  • Mostaza de Dijon

  • 2 placas de hojaldre

  • Duxelles (setas)

  • 4 crepes

  • 4-6 filetes de jamón serrano/de cebo/ibérico/prosciutto/bacon

  • 2 yemas de huevo con dos cucharadillas de agua

  • Sal en escamas

- DUXELLES

  • 475 g de setas (mix al gusto)

  • 3 chalotas

  • Aceite de oliva / Mantequilla

  • Pedro Ximénez/Jerez/Cognac

  • Nata para montar

- CREPES

  • 60 g de harina

  • 160 ml de leche entera

  • 1 huevo

  • Sal al gusto

MÉTODO

- SOLOMILLO WELLINGTON

  1. Limpia el solomillo y sazónalo con abundante sal y pimienta negra. Déjalo reposar 10 minutos.

  2. En una sartén caliente sobre fuego alto, añade abundante aceite de girasol. Coloca el solomillo en la sartén, presiona ligeramente, y déjalo sin tocar 1 minuto.

  3. Dale la vuelta y haz lo mismo por todos los lados, solo dándole color.

  4. Saca el solomillo a un plato y barnízalo inmediatamente con la mostaza de Dijon. Déjalo enfriar a temperatura ambiente.

  5. Limpia todas las setas y pícalas, a mano o en un procesador de alimentos. Pica las chalotas fino.

  6. En una sartén fría, añade abundante aceite de oliva y ponla sobre fuego medio-alto.

  7. Cuando comiencen a ser translúcidas por los bordes, añade las setas y dos pizcas abundantes de sal. Remueve constantemente durante unos 8 minutos.

  8. Cuando hayan soltado la mayoría de su agua, añade un chorrito de Pedro Ximénez. Mezcla y cocina un minuto.

  9. Añade la nata para montar, mezcla, cocina durante un minuto y reserva a temperatura a ambiente.

  10. En un bol mezcla la harina, la leche, los huevos y la sal. Mezcla hasta que sea homogéneo.

  11. Engrasa una sartén antiadherente caliente sobre fuego medio alto con mantequilla, cubre el fondo de la sartén con la mezcla, cocínala 30 segundos, dale la vuelta, dórala 15 segundos, y resérvala. Repite con toda la mezcla.

  12. Coloca un trozo de papel film largo en una encimera. Coloca dos crepes encima, ligeramente superpuestas la una con la otra, creando una crepe larga.

  13. Coloca jamón por encima de 2/3 de la superficie de las crepes, y después cúbrela con la duxelles.

  14. Coloca el solomillo embadurnado en mostaza en la parte superior, y ayudándote del papel film enrolla todo, bien apretado.

  15. Tapa los lados del solomillo con dos crepes más.

  16. Termina de cerrar el papel film alrededor y déjalo reposar en la nevera un mínimo de 1 hora.

  17. Estira a lo ancho dos placas de hojaldre ligeramente superpuestas. Únelas apretando en los bordes superpuestos con un tenedor.

  18. Mezcla las yemas de huevo con dos cucharadillas de agua y embadurna la superficie del hojaldre, dejando un borde de 2 cm sin barnizar.

  19. Saca el Wellington de la nevera, quítale el film y enróllalo con el hojaldre. Corta el sobrante y sella todo con un tenedor.

  20. Barniza toda la superficie con la yema de huevo restante. Finaliza con sal en escamas y transfiérelo a una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.

  21. Mételo a un horno a 200 grados, durante 40 minutos más o menos, o hasta que alcance los 48 grados centígrados en la parte central del solomillo.

  22. Sácalo y déjalo reposar en una rejilla durante 15 minutos antes de cortarlo.

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